domingo, 1 de diciembre de 2013

Salto evolutivo en base al hígado, error

Para explicar los entendimientos de los hemisferios podemos decir una línea recta y una curva. Esto se lo dije hace poco a la novia de un amigo, y en vez de aclararle algo, la deje más confusa, me vi obligado interpretarle el punto de vista lógico del hemisferio izquierdo, entiende que el camino más corto entre dos puntos es una línea recta. En cambio, el hemisferio derecho, no tiene problemas con el camino, su trayectoria puede ser por cualquier dirección, pero irá de punto a punto también. Imágenes especulares, puff, para explicarle eso... Quiero recalcar que la CHICA con su entendimiento, estaba pidiéndome lógica, yo, en cambio le vine con comentarios crípticos, abstractos y analógicos. Así que no me entendía mucho, un claro fallo de comunicación. Por eso nuestra conversación avanzaba muy poco a poco. Quiero que entendáis entonces lo mucho que me vuelco en mis comunicaciones para que funcionen. Quizás sea la única persona del planeta que se para a hacerlo realmente, en fin.

Seguro que alguna vez habéis escuchado la expresión: "Jugar a ser Dios".  Pues hoy, leyendo interpretaciones simbólicas, que es la clave para entender la Enfermedad como Camino, he descubierto que nuestro hígado no es que juegue a ser Dios, es que lo es. Punto. Produce y almacena energía, desintegra grasas, sintetiza con diferentes aminoácidos vegetales y animales el orden de su cadena de ADN para que se parezcan más a los nuestros en forma de proteína (albúmina), desactiva toxinas y las hidroliza. La bilirrubina y la aurea también son transformadas  en el hígado para ser eliminadas.  

Ahora ponte a interpretar todos las acciones de esté órgano tan polifacético. En serio. 

Pero lo importante es que el hígado modifica la estructura espacial del reino animal y vegetal al humano, salto cualitativo, evolutivo, pero al mismo tiempo, se mantiene la identidad de los componentes, asegurando así la unión con el origen. 
Microcosmos = macroscosmos, y el que se engaña por la ilusión de las formas, no puede encontrar la unión.
¡Pars pro toto!