Sé que es divertido reírse de cosas que creen los demás, yo lo he practicado también, pero hay un momento de lucidez en cada persona que le requiere seriedad y determinación. Yo vuelco esos momentos en escribir aquí lo que siento. Tengo que añadir, que como Ser consciente de la Ley de Causa y Efecto, no tendré ningún problema en responder cualquier tipo de burla como mejor se me antoje, pues atacar este blog sería como intentar cortarle su esplendorosa melena a un León...mientras está de caza.
Cuando usamos la expresión
Yo Soy, estamos invocando nuestra Supremacía Divina, nuestra perfección,
con solo la convicción necesaria en un pensamiento, siendo la intención de este Ser Superior lo que mueve nuestras acciones, conseguimos una fuerza y poder inimaginable a nuestra comprensión (inimaginable a la comprensión individual física). Por lo que cuando expresas Yo Soy Dios en Acción, estás un pasito más cerca de serlo realmente.
Lo mismo es aplicable a nuestros deseos o emociones expresadas con el Yo Quiero, Yo No Quiero, Yo Soy, Yo Estoy... Siente tu presencia cuando pronuncias el Yo y tus palabras serán la acción que tú desees.
Cuando dices: "
Yo no creo en el Alma." estás buscándote un camino en el cual te vendrán muchas revelaciones en las que te demostrarán que no existe un Alma. ¡Qué error! ¡Cuándo estás atrayendo esas experiencias precisamente gracias a ella!
Por último me gustaría escribir un poquito sobre lo que los metafísicos llaman
La Verdad. Se refieren a la expresión:
UNO CON DIOS ES LA MAYORÍA. Esto fue costoso de entender al principio para mí, pero mientras lo escribía en el blog se difuminaron gran parte de mis dudas. Lo que esa expresión nos quiere decir, es que cuando un individuo establece contacto con su Yo Superior, la mayoría de la gente que está en un plano de conciencia inferior, se ve claramente influenciada por su
Yo Superior. Parte de esta Verdad está ligada al Yo Soy. De modo que si alguna vez no queremos que algo que nos han sugerido pueda suceder, solo tendríamos que expresar con la convicción de esa
Presencia que:
No es la voluntad de Dios,
No me da la gana o
Esto no lo acepto.
Con esto queda un poco claro que da igual que no me crean, pues su verdad también es válida, por el libre albedrío, pero...¿De verdad han probado el
Yo Soy y no han notado la Perfección que late desde el corazón y que sube hasta más arriba de la coronilla?